Inicio Jota Domínguez Giraldo LA NOTA DE JOTA

LA NOTA DE JOTA

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QuindíoNoticias.com

No exageren en la celebración.



En casi todos los países de América el día del padre es el tercer domingo de junio de cada año. Para permitir la votación para presidente y no afectar el comercio colombiano, el gobierno corrió por decreto una semana el día del padre en Colombia. Dentro de cuatro años también correrán esta fecha pues habrá mundial y elecciones presidenciales. Y todos los padres tengan claro que el día del padre es un día y solo ese día; al día siguiente hay que  “camellar”, trabajar, a seguir lavando los platos, a entregar el sueldo, a llegar temprano y a obedecer. O ustedes creyeron que los van a atender todo el año; ni porque no vivieran en Colombia. Ya un día es demasiado, pregúntele a ellas.

 

Jueces muy informados.

Me tiene sorprendido la alta formación e instrucción de los jueces actuantes en el caso de Carlos Mario Álvarez contra la ciudadanía de Armenia. En la imputación de cargos contra el alcalde, el juez dijo que “el alcalde había vendido su alma al diablo”, frase que rescata la leyenda clásica alemana de  Wolfgang von Göethe. En esa obra, Fausto es una persona muy instruida, pero muy insatisfecho y le parece poco lo que tenía; en su vida quería más, mucho más, más, “por lo que le dice al diablo (Mefistófeles) que si le proporciona más conocimientos, más riquezas y más placeres mundanos, al final de su vida, se puede llevar su alma”. Ahí Le firmó un pagaré. De manera que el juez en esa audiencia quiso expresar que en ese acuerdo el firmante nunca se interesó por los demás, sólo le importó su vida y sus cosas. Pudo haberse negado. No hubo pues ningún afán de pelear contra el mal, el diablo estaba ahí pero no fue rechazado, al contrario, el diablo fue aceptado y bien recibido. La obra de Göethe fue publicada hace  430 años.

En cuanto al juez que resolvió la apelación (el pasado lunes), muy sesudamente recorre diferentes jurisprudencias de la Corte Constitucional y del Consejo de Estado y sienta una posición que dejó a “tirios y troyanos” sin respuesta. Más que por las culpas penales cometidas, le recriminó al alcalde no haber defendido a los ciudadanos denunciando los hechos desde el mismo día de la posesión y así hubiera minimizado y expiado su pecado en la firma de los pagarés y en la entrega de su alma. También expresó que se posesionó y prestó un juramento con un pecado encima, “traicionando la confianza de todo un conglomerado social que votó y creyó en él”. Al juez se le escucharon en la audiencia razones de las sentencias de constitucionalidad C-576 de 2004 (causales de suspensión de alcaldes); C-469 de 2016 (libertad del imputado  representa un peligro para la sociedad); sentencia C-456 de 2006 (sobre privación de la libertad) y la C-774 de 2001 (detención preventiva en materia penal). Dicho de otra manera, este juez tuvo los argumentos suficientes y claros para que  toda la ciudad de Armenia, conozca que pasó, pero además qué va a pasar.

Este par de jueces dieron a esta ciudad motivos para respirar tranquilidad en materia de juicios, pues aunque los juicios pueden ser muy subjetivos y esto lo saben y explican mucho mejor los filósofos, la claridad de la exposición jurídica despeja cualquier duda de juicio político. Por cierto, felicitaciones a la impecable rendición de cuentas del Tribunal Administrativo del Quindío de días pasados. Están los jueces por el camino del “buen juicio”.

 

Siete veces sí.

Todos los ciudadanos debemos salir a votar con un SÍ el 26 de agosto, en la consulta popular que nos pide en 7 preguntas, ir acabando la corrupción que azota a este país. 1.- Rebajar de 40 a 25 los salarios mínimos de los congresistas. Sigue siendo mucho, pues hay congresistas que solo van por los contratos o cupos indicativos. Claro que SÍ. 2.-  Los condenados por corrupción deben cumplir la totalidad de las penas en la cárcel y prohibirles volver a contratar con el Estado. Claro que SÍ. 3.- Un solo pliego o formato en todo contrato con recursos públicos. Claro que SÍ. 4.- Hacer audiencias públicas para ordenar los gastos y el presupuesto de inversión en departamentos y municipios. Claro que SÍ. 5.- Los congresistas deben rendir cuentas de su asistencia, iniciativas presentadas, debates, gestión de partidas e inversiones. Claro que SÍ. Que trabajen. 6.- Obligar a todos los que sean elegidos a hacer público, cuando se les pida, su declaración de bienes, patrimonio, rentas, pago de impuestos y conflictos de interés, como requisito para posesionarse y ejercer el cargo, o si nó, que los investiguen penalmente. Claro que SÍ. 7.- No podrá ser elegido más de tres veces en el Senado, Cámara de Representantes, Asambleas departamentales, Concejos Municipales y las Juntas Administradoras Locales. Claro que SÍ. Siete veces SÍ.

Esperamos que Fajardo no invite a votar en blanco.

 

Legalidad y gobernabilidad.

Le quedó muy claro al país político la legalidad de la elección de Iván Duque Márquez como presidente de los colombianos. Eso no se discutió, no había por qué. La gobernabilidad si debe ganársela en cada actuación, pues de 9 personas reunidas para votar, 5 lo hicieron por Duque y 4 por Petro o por la oposición, lo cual nos recuerda a Petro cuando terminadas las elecciones manifestó “tener listas las movilizaciones en caso de incumplir sus promesas”. Es ahí donde conoceremos el talante del nuevo presidente, para saber si Uribe le entregó a Duque “los mismos tres huevos” que le dio a Santos. En el caso de Santos, finalmente se supo que los de este eran huevos de cordorniz.

 

Ya vamos llegando al quinto.

Publicamos el 07 de junio anterior que Armenia iba a completar cinco alcaldes en este período constitucional de 2016 a 2019. Ya tenemos al cuarto por muy poquitos días y ya viene el quinto por terna o por elección. En las corridas de toros se dice que “no hay quinto malo”, pero para decir eso primero hay que lidiarlo  para conocer su casta y saber qué tan bueno es o fue. El mayor premio en España  por una excelente faena siempre han sido las dos orejas y el rabo. Al final sabremos si ese será su premio.

 

POST-DATO: La señora del emperador Cayo Julio César estaba presente en una saturnalia, que era una orgía permitida a las damas de la aristocracia romana. La señora simplemente miraba con sus manos quietas y no hacía nada más. Muy guapa. Y muy molesto el emperador porque ella estaba allí, anunció el divorcio con esta sentencia: “La  mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo”. No basta ser bueno, también hay que parecerlo y demostrarlo, le dirían los jueces de Armenia.

 

 

Por: Jota Domínguez Giraldo