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La gran Croacia de 1998

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En su debut en una Copa del Mundo, llegó a jugar los 7 partidos y conformó uno de los equipos “principiantes” más recordado en las historia de los Mundiales. Lo primero que llamó la atención fue su uniforme a cuadros y luego el desempeño de un goleador.



Después de una década de tensiones políticas, Croacia, con apenas siete años de vida como nación soberana, llegó por primera vez a un campeonato del mundo. La generación que ocuparía el tercer puesto del torneo marcaría un antes y un después en la historia deportiva de ese joven país.

Contaban con una camada de jugadores que habían defendido los colores de Yugoslavia y habían sido campeones del Mundial Sub 20 de Chile 1987. Entre ellos se destacaban: Davor Šuker (Real Madrid), Zvonimir Boban (Milán), Robert Jarni (Betis), Slaven Bilić (Everton), Robert Prosinečki (Dinamo Zagreb), entre otros. Más allá de esos futbolistas, Croacia aterrizó sin mayores expectativas.

Al Mundial llegaron por la vía del repechaje venciendo a Ucrania, curiosamente otro país recientemente independizado, y se ubicaron en el grupo H junto a Argentina, Jamaica y Japón. En el primer partido enfrentó a otra selección debutante, Jamaica, y se impuso 3 – 1 a los caribeños. Dejó una buena sensación, en especial por su dupla de ataque: Davor Šuker y Mario Stanić.

En el resto de la fase de grupos, vencería por la mínima diferencia a Japón y caería 1 – 0 con Argentina para clasificarse como segunda. En estos dos partidos, Croacia logró demostrar que era una selección muy veloz para transitar de defensa a ataque, vertical, directa y letal en el contragolpe.

Para los octavos de final, se mediría a la Rumania de Gheorghe Hagi, y la derrotó con gol de penal. El gran golpe lo dio en el duelo por cuartos de final frente a la siempre difícil y poderosa selección de Alemania. El 4 de julio en el Estadio Gerland, de la ciudad de Lyon, la escuadra croata sometería al equipo ‘Teutón’ en una goleada 3 – 0 que jubilaba a la generación alemana de los 90.Aquella tarde, la defensa alemana sufrió con la electricidad y contundencia de Šuker y el atacante del Valencia, Goran Vlaović.

Ya en instancias de semifinales, los de uniforme ajedrezado se vieron las caras frente a frente con los anfitriones de la competencia. Estar entre los 4 primeros ya era una ganancia pero se ilusionaba con realizar la hazaña y llegar a la final. El primer tiempo acabó sin goles, con el arquero croata sacando tres pelotas de gol a Zinedine Zidane.

Comenzando la segunda parte, Davor Šuker anotó, pero la respuesta inmediata de Lilian Thuram dejaba el partido en tablas nuevamente. Sería el mismo defensor francés el que más adelante, volcado al ataque, anotara su segundo gol y asegurara la clasificación a la final para su selección. Por más que lo intentó en los minutos finales, el cuadro balcánico no pudo empatar el encuentro y se vio condenado a jugar el amargo partido por el tercer puesto.

En su último partido, Croacia, a diferencia de lo que había ocurrido cuatro años atrás con la sorprendente selección de Bulgaria, si pudieron quedarse con el tercer puesto. Vencieron 1 – 0 a Holanda y tal vez ha sido la celebración más efusivo de un seleccionado al ganar este partido. Šuker sumó 6 goles y fue el Botín de Oro del Mundial.

Fuente: elcincocero.com